LA EXISTENCIA DE DIOS
El primer versículo de la Biblia le presenta a Dios como el creador del universo. La Biblia no trata de comprobar que Dios existe; presume Su existencia como fundamento. La creación misma da testimonio de que hay un creador inteligente, omnipotente y amante.
"Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa."
(Romanos 1;20)
Solamente puede haber tres explicaciones por la existencia del universo:
- Siempre ha existido (Universo Eterno)
- Llegó a existir por su propio poder (Universo auto-creativo)
- Dios lo creó
El orden y el diseño del universo requieren la existencia de un diseñador. La increíble complejidad de aún las más sencillas formas de vida demuestra que la vida no empezó por accidente o por ciega casualidad. La naturaleza moral del hombre revela que él es más que un animal inteligente; él fue creado a la imagen de un Ser racional, espiritual y moral. Cada niño humano desarrolla una conciencia, y cada sociedad humana tiene un sentido de moralidad.
"Mostrando la obra de a ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos." (Romanos 2;15)
¿Cómo podría la finita mente humana aún concebir de un Dios infinito, omnipresente, omnipotente, omnisciente y perfecto si Dios no le impartiera aquel concepto? Cada sociedad en la historia ha expresado una creencia en un Ser Supremo, y estudios antropológicos modernos demuestran que la creencia religiosa más temprana y fundamental es el monoteísmo y no el politeísmo.
El testimonio de las Escrituras y la confirmación de la experiencia personal nos aseguran de que Dios a la verdad vive y se comunica con la humanidad. Últimamente, aceptamos la verdad de su existencia por fe.
"Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan." (Hebreos 11;6)
Doctrinas de la Biblia Ps. David K. Bernard (1994)
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